caminando detrás de él, que había montado su burro de cara hacia la cola. La gente los observaba asombrada, juzgaba que el Mulá debía de ser un tonto y los estudiantes que lo seguían, más tontos aún. ¿Quién, si no un tonto, caminaría detrás de un hombre que cabalga su burro montado al revés? Los estudiantes comenzaron a sentirse incómodos al cabo de un rato y le dijeron:
—¡Mulá! La gente nos mira. ¿Por qué monta usted de esta manera?
Nasruddin, frunciendo el ceño, les respondió:
—A ustedes les interesa más lo que piensa la gente que lo que estamos haciendo. Si ustedes fueran adelante mostrarían falta de respeto hacia mí, pues me darían la espalda. Si yo fuera montado adelante dándoles la espalda, demostraría también falta de respeto hacia ustedes. Por lo tanto, ésta es la única forma correcta de hacerlo.

(Historia popular del Medio Oriente, versión de Roberto Pitluk y Osvaldo Rao,en El poder delpropio pensar, Buenos Aires,Troquel, 2002.)